Antonio ha tenido más de 5 esposas y a cada
una le ocurrió un triste final, la muerte- Pero madre ¿Qué dices? Estás
totalmente equivocada – No Ana, déjame terminar. Hace no mucho él se encontraba
en la misma celda que su padre, pero bueno ves como es nuestra alcaldesa, lo
liberaron por no tener lugar. Ha estado en varios centros psiquiátricos,
asesina sin motivos, de formas muy macabras, pero solo a sus enamoradas, ¿Me
sigues? – mmm, si… - Bien, él no sabe lo que es amar, te está mostrando alguien
que no es, aléjate cuanto antes de él, no quiero que lo vuelvas a ver. Es por
tu bien Ana, no quiero que termines con el mismo final que las pobres chicas...
– Sin más palabras los padres de Ana se levantaron y abandonaron la sala,
dejándola sola, pensando y analizando todo lo que le habían dicho.
17
de diciembre: Ana decide ver a José y contarle lo sucedido con sus padres – Me
he quedado sin palabras, ese no soy yo, se han equivocado – Yo les he dicho
pero ellos están seguros de lo que dicen, no me dejan verte más, no quieren ni
que me acerque a ti, pero siento algo que me dice que venga hacia ti, que te
vuelva a ver, que te vuelva a hablar, no voy a poder seguir si no te tengo a mi
lado. José escapémonos y vayámonos lejos de este pueblo, solo tu y yo –Está
bien, mañana alrededor de las 5 de la mañana acércate a la plaza, yo estaré en
una esquina con un auto color gris, que nadie se entere. Te aprecio mucho Ana,
eres muy bella – Se despidieron y ella ciega de amor fue a preparar todo antes
de irse. Se acercaba la hora y estaba muy nerviosa, el corazón le latía mucho
más rápido, o al menos eso sentía ella, sudaba, algo le corría por el cuerpo,
ella no sabía muy bien que era pero todo su cuerpo estaba raro, ya eran las
cuatro de la mañana y a ella le faltaba arreglar unas pequeñas cosas, agarró un
saco de hilo, se dirigió a la habitación de los padres, les dio un beso en la
mejilla a los dos y en la mesa de luz dejó una carta que decía “Queridos Madre
y Padre…”
18
de Diciembre: Ana y José emprenden viaje hacia ningún lado en especial, lo
único que sabían era que iban a alejarse de aquel pueblo cuanto antes. Ya
estaba por salir el sol, al mirar por la ventana se veía el rocío del pasto, se
veía el alba, eran las 7:30 de la mañana, habían viajado casi cuatro horas sin
comer nada ni dormir, así que decidieron bajarse en un parador a comer algo y
reponer sus fuerzas, José le dijo que fuera ella a comprar algo porque él no
podía bajar, ella no entendía el por qué pero de todas formas tenía apetito así
que se bajó del auto y fue a comprar. Al ingresar vio una pared llena de
papeles impresos pegados que decían “Se Busca” “Perdido” “Urgente” y en uno de
los papeles se encontraba la cara de José pero lo único diferente era el nombre
“Pedro Almenares” eran muy parecidos, pero bueno no le prestó importancia y fue
directo a las media lunas, al regresar al auto le entregó una media luna con un
café cortado en la mano y le dijo –Toma y bebe José así en unas horas estaremos
bien, y así buscaremos un lugar en donde quedarnos por un tiempo.
Hola mija,amo tu cuento,estoy re intrigada con lo que va a pasar jajaja! Te amo♥
ResponderEliminarJajajaja♥ sos lo más, gracias:3 mañana entra devuelta y vas a ver la cuarta parte :3 :3 :3
ResponderEliminarQuiero mi cuarta parte,quiero mi cuarta parte,quiero mi cuarta parte♪♫♪♫ Jajajaja! de nada.Más te vale que empieces esa parte por que si no mañana voy armada al liceo jajaja,teamoooooooooooooomuchoboba♥
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