20 de Agosto: Ana y José se encuentran
camino a la casa de Ana, esos días luego del baile Ana no paró de pensar en ese
día tan bello y con esa persona -Esperé este momento mucho tiempo ¿sabías? le
dijo mirándola fijamente a los ojos
-Siento en ti lo que nunca pensé sentir- Ana quedó sin palabras, la primera
acción que se le vino a la cabeza fue abrazar a José y acto seguido posar sus
labios en los de él –Te quiero José, te quiero como nadie- le dijo…
Luego
de ese día Ana y José se vieron todos los días, pasaban el mayor tiempo juntos,
no se separaban nunca, Ana sintió amor de verdad, su primer amor. Era decir
José y ver la cara de Ana sonrojarse y soltar una bella sonrisa mostrando sus
parejos y hermosos dientes. Sintió que quería algo serio con Dalessandro así
que lo pensó muchas veces antes de hablarlo, pasaron días hasta que…
27 de Noviembre: -José, te he tomado mucho aprecio, realmente
te quiero y te necesito a mi lado, quiero que formes parte de mi vida, sé que
no tendría que haber dicho estas palabras, pero es lo que siento y no lo puedo
ocultar – Está bien Ana María, todo lleva su tiempo pero creo que estamos
listos para dar el siguiente paso, comprometernos- a José le temblaban las
piernas y lentamente le corría una gota de sudor por la frente, por el otro
lado Ana se sentía la mujer más feliz de todas, sentía que era el hombre
indicado para formar parte de su vida y engendrar a sus futuros hijos –Em…
¿José? – ¿Que ha pasado Ana? – Preciso el si de mis padres sobre nuestra
relación, ven mañana cerca de las ocho de la noche a casa, cenaremos todos
juntos –Está bien, me tendré que ir ya es muy tarde y tu Ana tienes que
descansar, te acompaño hasta tu casa- caminaron hasta llegar a la casa y con un
abrazo muy tierno se retiró del lugar.
28 de noviembre: se acerca la hora y
Ana y su madre preparan toda la cena. Se sienten unos pequeños golpes en la
puerta, era José, Ana abre la puerta y lo saluda, fue verlo a los ojos y
recordar el día en que se conocieron, recordar esa primer mirada, recordarse,
tenía puesto un esmoquin negro, con una corbata de un color bordo, sus ojos
verdes la miraban fijamente, su pelo estaba alborotado, se veía contento –Pasa,
siéntete como si fuera la tuya –gracias, siempre fuiste muy amable conmigo-
todo venía muy bien hasta la hora de cenar, José se encontró cara a cara con los
padres de su enamorada, el mantuvo la sonrisa hasta que notó que las caras de
los padres se tornaban tensas, el aire estaba tenso, fue muy incómodo comer.
Los padres no le quitaban la mirada de encima, luego de un rato sus caras no
notaban una expresión de agrado, sino todo lo contario, no solo de desagrado,
sino de preocupación y miedo, no hubo ni una sola iniciativa de charla. Al
terminar de comer José se retiró y los padres llamaron a Ana a sentarse en la
sala de estar. –Hija tenemos que hablar de José –Si madre, ¿Qué ha pasado? Ese
hombre que has conocido, José como te dijo que se llamaba realmente no es quien
crees que es, es otra persona, Ana te tenemos que contar esto. – Madre no me
asustes, si José no es José ¿Quién es? –Ana María, él tiene una larga, triste y
macabra historia en este pueblo, su verdadero nombre es Antonio Machado
Vanfilgh, si como lo escuchas, hijo de Mareth Vanfilgh el que ahora anda detrás
de las rejas, preso por sus delitos.
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